El aceite caliente tiene una reputación curiosa. Puede transformar una tortilla rellena en una quesadilla dorada y crujiente, pero también basta una gota de agua para que la sartén empiece a lanzar pequeñas amenazas. Quien nunca ha frito nada suele mirar la olla como si dentro viviera un animal de carácter dudoso. Ese miedo no […]